QUÉ PUEDES CAMBIAR HOY PARA SER MÁS NATURAL EN ESPAÑOL

Dicen que hay unos 21 millones de personas aprendiendo español. De ellos, la mayoría soñáis con poder hablar español con fluidez, pero no todos lo conseguiréis. 

¿Por qué?

En las escuelas de español se intenta enseñar un lenguaje estándar, un español que vale tanto para escribir como para hablar en una tienda o en el trabajo. Sin embargo, el lenguaje que utilizamos en el día a día, hablando con amigos, compañeros o familiares, es un poco más informal y contiene palabras y rasgos que no se suelen estudiar en la escuela.

Así que, si hablas el español que aprendes en la escuela con ese familiar o el vecino de tu nueva casa en Málaga, probablemente no suenes muy natural y no entiendas todo lo que te dicen.

En todas las lenguas ocurre esto, pero lo cierto es que en el caso del español vemos bastantes diferencias entre lo que se aprende en la escuela y lo que se habla en la calle.

¿Qué cambios puedes empezar a aplicar hoy mismo para entender y hablar mejor el español coloquial?

En una conversación coloquial hay muchísimos elementos que podemos analizar y que si los aplicas te ayudarán mucho a ser más natural. Sin embargo, esto es un artículo de blog y no un libro de texto, así que voy a concentrarme en los más básicos y fundamentales: los elementos que puedes adaptar más fácilmente para conseguir tu objetivo y que quizás aún no has tenido en cuenta. 

 

El lenguaje corporal

No hablo solo de gestos, también de nuestra postura, la posición de tu cuerpo, y de la expresión de tu cara. Todo esto dice mucho más de nosotros que las palabras, así que, debes cuidarlos. Tenlos en cuenta, sé consciente de cómo te mueves y expresas e intenta que esté en conexión con lo que estás diciendo.

Siendo expresivos podemos conseguir mantener la atención de los demás y conectar más fácilmente con ellos. Pero no exageres, porque si lo haces, crearás desconfianza en los demás, pensarán que eres una persona falsa.

Si crees que tus gestos no conectan bien con los españoles, intenta adaptarte a los suyos. Dedica un tiempo a observarlos y ver cómo se mueven cuando hablan entre ellos. Si quieres conocer 17 de los gestos más habituales en España, echa un vistazo a este artículo.

 

Las palabras

Ahora sí, entramos en la materia de la lengua. Vamos a empezar por el elemento menos complicado de adaptar. El vocabulario. 

Cuando conversamos utilizamos un vocabulario más bien pobre y repetitivo. 

En una conversación informal no tenemos mucho tiempo para pensar, por eso, a menudo utilizamos un lenguaje muy diferente al que sería el mismo texto por escrito.

Utilizamos muletillas, expresiones hechas y, a veces, palabras malsonantes o vulgarismos.

Como sabes, hay palabras más formales que otras. Aquí te pongo algunos ejemplos de palabras muy frecuentes en español con su versión más formal e informal.

Son equivalentes, pero unas las diremos en una conferencia, por ejemplo, y las otras en una conversación con nuestro vecino. En una conversación natural solemos usar palabras muy disponibles y menos elaboradas.

Palabras más coloquiales

lugar => sitio 

posiblemente => igual

impresionante => alucinante

bonito => mono, lindo, chulo

genial, estupendo => guay, chulo

la niñera => la canguro (que cuida de los hijos)

el amigo = el colega

el trabajo => el curro

vulgar => cutre

simpático => buena gente

el bocadillo => el bocata

irse => pirarse

quizás => a lo mejor

en verdad => la verdad es que

junto a => al lado de este

de broma => de cachondeo

la persona en cuestión => el tío ese

todos la molestan => todos se meten con ella

comenzó a reír => se puso a reír

le notificaron => le dieron la noticia

lo vio inmediatamente después de bajar del coche => fue bajar del coche y verlo

dudo de entrar => estoy que si entro o no entro

Expresiones coloquiales

La lista de expresiones coloquiales en español sería interminable y es absurdo pretender aprendérselas todas de memoria. Te recuerdo que aprender una lengua es un proceso y que deberías disfrutar de cada pasito. 

Lo que tienes que hacer es usar un par de ellas y poner atención a cualquier nueva expresión que te guste y te pueda ser útil en tu siguiente conversación. Poco a poco irás creando tu propio repertorio de expresiones y sonarás cada vez más natural.

Si me sigues en Instagram sabrás que comparto bastantes expresiones en mis publicaciones e historias. Te dejo el enlace por si quieres seguirme y estar al tanto de todo.

Algunos ejemplos:

Me aburro como una ostra => Me aburro mucho.

Eso está tirado de precio. => Es muy barato

Está lloviendo a cántaros. => Está lloviendo mucho.

Me costó un ojo de la cara => Me costó mucho dinero. Fue muy caro.

¿Conocías estas? Quizás sí. ¿Pero las has utilizado ya en alguna conversación? De eso se trata. Úsalas en varias conversaciones hasta que las tengas en tu repertorio mental. Después, aprende un par más de expresiones útiles.

Muletillas 

Palabras que nos ayudan a pensar y organizar lo que queremos decir sin tener que hacer demasiadas pausas. Algunos ejemplos: fíjate, ¿eh?, ¿no?, ¿sabes? En este artículo las tengo clasificadas para ayudarte a usarlas, aunque no debes abusar de ellas y también te cuento por qué.

 

Las estructuras

En el lenguaje coloquial los temas van surgiendo de forma espontánea y no hay ninguna preparación anterior. Así que, vamos pensando mientras hablamos y el mensaje no puede ser tan ordenado como por escrito.

En general, cuando conversamos utilizamos frases más cortas y sencillas que vamos organizando con la ayuda de conectores. Estos sirven para unir las diferentes frases, pero también para marcar y reforzar nuestros argumentos, terminar de hablar, etc. 

Los conectores

 

Sirven de apoyo para continuar nuestro discurso, marcando el inicio, la continuación o el cierre de los turnos y de las secuencias de una conversación. 

Si utilizas estos conectores, lo que dices tendrá más sentido, estará mejor organizado y sonarás más natural.

Por ejemplo:

 

  • Pues, a mí el vestido verde no me gusta nada y encima es carísimo. Pero, tú eliges, eh.
  • Ya… es bastante caro, así que lo voy a pensar mejor. Oye, podemos ir a la tienda que le gusta tanto a tu hermana, seguro que encontramos algo, ¿vale?
  • ¡Ay, claro! Tiene una cosas monísimas. Por cierto, la vi ayer y me dio recuerdos para ti.

 

Para empezar a hablar: pues, bueno

Para conectar ideas: pero, y, además, incluso, encima, porque, es que, así que…

Para llamar o mantener la atención del otro: ¿sabes?, oye.

Para rectificar, cambiar o explicar lo que has dicho: bueno, por cierto, entonces, o sea, digo, quiero decir.

Para terminar de hablar: bueno, en fin.

Ten cuidado con el uso de algunos conectores como: bueno, pues, claro, ¿sabes?… Ayudan, sobre todo a empezar a hablar mientras se piensa y organiza lo que quieres decir, aunque también para mantener la atención de la otra persona. Pero, si abusamos de ellos se pueden convertir en muletillas bastante molestas. 

 

Expresiones exclamativas

Para mostrar interés y dar más intensidad a lo que tenemos que decir y para conectar mejor con la otra persona utilizamos constantemente este tipo de frases. Por ejemplo, cuando saludamos, ¡Hombre, cuánto tiempo!, pero también para reaccionar ante una información ¡No me digas!, para llamar la atención ¡Oiga!…

Otros ejemplos:

¡Qué va! => en lugar de decir “no, en absoluto”

¡Ni hablar! => en lugar de decir “no, en absoluto

¡Madre mía! => Es increíble, es sorprendente

¡Vaya tela! => Es lamentable, lo siento.

¡Qué bien! => Es estupendo, me alegro, me parece muy bien.

¡Genial! => Es estupendo, me alegro, me parece muy bien.

 

La pronunciación 

Cuando leemos en voz alta el periódico o una novela, o cuando damos una conferencia también estamos pronunciando. Pero ¿qué es lo importante a la hora de hablar de forma coloquial? ¿En qué debes fijarte para pronunciar naturalmente cuando conversas?

Ten en cuenta que, a veces, “nos comemos” algunas palabras para que la comunicación sea más rápida. Además, la pronunciación puede variar según la región. Pero vamos a ver un par de rasgos generales. 

La entonación

Sirve para decir más con menos palabras. No solo expresa si estamos afirmando, preguntando, exclamando, etc., sino también nuestra actitud. La alegría, la tristeza, la sorpresa, el enfado, la ironía, si aceptamos o no lo que se dice…

Sin duda, la entonación con sentido irónico será muy útil en tus conversaciones con españoles.

Ejemplo: Me encanta que llueva, es fantástico.

Si lees esta frase así tal cual, pensarás que me gusta mucho la lluvia. Pero, ¿y si la digo con un tono de estar harta de tanta lluvia?

Si quieres saber más sobre la entonación en español y cómo entonar como los españoles, echa un vistazo a este artículo.

 

El alargamiento de vocales

Muy típico de las conversaciones coloquiales. A veces, sirve como pausa para pensar lo que se va a decir a continuación y en otros casos simplemente le da más fuerza a lo que decimos.

¿Qué estaba diciendo? estoo… ah sí, que vi a mi hermana y me dio recuerdos para ti.

  • Podemos ir aaa… al nuevo centro comercial, ¿te apetece?.
  • Pueeees, ahora mismo no tengo muchas ganas de patearme tantas tiendas, la verdad.


  • Pues venga, vamos al cine, andaaaa, porfaaa.
  • Bueeeeno, vaaale, voy contigo al cine. 


  • Miraaa, este es mi sobrino, mira qué lindo
  • ¡Ayyy! ¡Qué cosa tan bonitaaa!

 

Pérdida (o adición) de sonidos

Si te gusta aprender escuchando, ya te habrás dado cuenta. Al hablar no siempre pronunciamos TODOS los sonidos, es decir, algunos se pierden simplemente por una cuestión de economía del lenguaje. Para decir todo lo que pensamos hablamos más rápido y condensamos mucho lo que decimos para tardar menos.

No es algo que debas copiar, porque pronunciar todos los sonidos sería lo ideal. Pero, es bueno que sepas que ocurre en el lenguaje cotidiano, así entenderás mejor a los demás.

¿Pero se puede saber pa’qué (para qué) me llamas ahora?

Hoy estoy muy cansao (cansado), de verdad, no voy a salir pa’ná (para nada).

 

Cuando aprendemos un nuevo idioma y nos atrevemos por fin a hablarlo con un nativo (aunque solo sea una frase), a menudo sonamos como un libro. 

Como ves, hay bastantes diferencias entre lo que aprendes en la escuela y lo que oyes en la calle. Incluso si tienes un nivel intermedio de español ya debes ir conociendo maneras de sonar más natural cuando hablas.

¿Entonces podemos sonar más naturales con nuestro nivel intermedio de español?

Mi respuesta es, sin duda, sí.

De hecho, cuando yo aprendía neerlandés, empecé a hacer pequeños cambios de este tipo y conseguí acercar cada vez más mi forma de hablar a la de los nativos. 

Así que, adelante. Disfruta del camino, no tengas prisa, porque vas a llegar igual pero más feliz.

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