Cómo sonar más natural en español sin memorizar infinitas listas de gramática

*Anna nunca pensó que su español podía mejorar tanto en tan poco tiempo y sin memorizar listas de gramática y vocabulario. Pero así fue, y su vida cambió.

En este momento, Anna va corriendo por un pueblecito de la costa de Málaga. No puede pararse a disfrutar de la luz y los colores del sur que tanto le gustan. Sueña con poder vivir ahí dentro de poco. 

Llega tarde. Va a casa de su amiga María porque han quedado para verse. Ha pasado demasiado tiempo desde la última vez. Siempre les pasa lo mismo.

María es española y vive en este rinconcito maravilloso y lleno de luz y buenas vibraciones. Se conocieron hace muchos años, cuando María estuvo trabajando un tiempo en Bélgica. Los padres de Anna le alquilaron su pequeño estudio y entre ellas nació una bonita amistad.

Durante un par de años, Anna aprendió español en una academia. Pero, después de un tiempo, su nivel de español dejó de progresar. Las clases en la academia no eran suficiente para ella. A veces, sentía que no estaba aprendiendo nada nuevo.

Intentó avanzar por su cuenta. Estudiaba listas de vocabulario y gramática que sacaba de internet, pero no hacía muchos progresos. Esto no era lo que necesitaba.

Ella ya tenía un nivel intermedio. Lo único que quería era poder hablar con más soltura cuando estaba con María y sus amigos. ¿Qué podía hacer para sonar más natural sin tener que estudiar durante años?

Quería poder utilizar lo que ya sabía y seguir aprendiendo nuevas expresiones, vocabulario y estructuras para conectar aún mejor con su amiga María y cualquier otro nativo. Quería sentirse una más en España.

Un día decidió que debía empezar a escuchar mucho español para mejorar la comprensión. Este sería el primer paso y el resto llegaría más adelante.

Pero nunca se pudo imaginar que mejorar la comprensión tendría tanto efecto sobre su fluidez. Después de unos meses, podía comprender casi todo lo que decían en una entrevista. Y ya no traducía mentalmente mientras hablaba. ¡Era increíble!  Ahora le gustaba todavía más visitar a María. Y ya estaba buscando trabajo en España para mudarse lo antes posible.*

Pero ¿cómo lo hizo? ¿por qué le funcionó a Anna y a otras personas no?

Anna creó su propio método de escucha, casi sin darse cuenta. Cuando escuchaba la radio en español lo hacía muy atentamente. Cada día intentaba escuchar entre 20 y 30 minutos de algún programa interesante de actualidad, de entrevistas o las noticias. Buscaba siempre algo concreto y escuchaba de forma activa. A veces, se fijaba más en la pronunciación, otras veces en nuevas palabras, otras en el significado de algunas pausas… La concentración era muy importante.

Esto es lo que me funcionó a mí también. Pero no vale cualquier audio.

¿Qué tipo de audio debes utilizar para aprender mejor?

El audio ideal para ti:

  • es adecuado para tu nivel. Después de la primera escucha deberías haber entendido suficiente para saber de qué va y las ideas principales.
  • se puede parar, retroceder o adelantar a tu gusto. Por tanto, si es de la radio, es mejor que esté grabado. Si no, busca un podcast que te interese y podrás escuchar una y otra vez.
  • si, además, cuentas también con la transcripción del audio, mejor todavía. Tener el texto te sirve para poder comprobar lo que comprendes y lo que no y aprender cosas nuevas.

Escuchar español de fondo está bien. Una canción de Enrique Iglesias (no vamos a entrar a valorar el gusto de nadie), o un programa de radio. Esto puede animarte, y ayudarte a mantener la motivación, pero no te va a ayudar a mejorar tu español.

Lo que sí te va a ayudar a mejorar más rápidamente es:

  • concentrarte en fragmentos muy breves cada vez,
  • escuchar de forma más activa, es decir, muy atentamente y pensando al mismo tiempo sobre lo que oyes,
  • imitar después lo que has oídos,
  • utilizar después en alguna frase o conversación lo que has aprendido.

Si lo haces así, aprenderás y mejorarás, entre otras cosas:

  • la pronunciación de algunas palabras difíciles,
  • la correcta posición de las palabras en una frase,
  • deducir el significado de una palabra por el contexto,
  • unir palabras para sonar más natural,
  • utilizar muletillas habituales,
  • hacer las pausas necesarias, etc.

Vamos a verlo en la práctica. Te propongo un reto. Escuchar muy atentamente un mini fragmento de un audio. Haz la prueba, puede que te sorprenda el resultado.

Coge papel y boli para ir anotando lo que oyes.

Te pongo en situación. Lo que vas a escuchar es un pequeño fragmento de la presentación que hizo la actriz española Penélope Cruz sobre su amiga mexicana, también actriz, Salma Hayek, cuando esta obtuvo el Premio al Personaje del Año Vanity Fair.

Sigue este esquema de escucha para sacar todo el provecho posible:

  1. Escucha el fragmento completo una vez para saber de qué va. No escribas nada. Si crees que has entendido bastante, este audio es perfecto para ti. Si solo has entendido un poco, quizás sea demasiado difícil para tu nivel y deberías practicar con algo más sencillo.
  2. Escucha la primera frase y páralo. Escribe lo que hayas entendido. Continúa haciendo lo mismo con las frases siguientes hasta el final.
  3. Vuelve a escucharlo frase por frase y rellena los huecos que hayan quedado.
  4. ¿Comprendes todas las palabras? Si no es así, no las busques todavía en el diccionario. Intenta primero deducir su significado por el contexto.
  5. Toma nota de nuevas palabras, expresiones y estructuras que no conocías.
  6. Ahora que lo comprendes bien, juega un poco con el audio. Escúchalo muchas veces hasta que casi lo sepas de memoria. Imita a Penélope mientras habla. Hazlo hasta que puedas imitarla lo mejor posible. ¡Gánate un Óscar!
  7. Lee en alto tu texto imitando la entonación, las pausas, el acento… de Penélope y grábate con tu smartphone.
  8. Escúchate y compara con el original. ¿Qué? ¿Qué tal te ha ido?
  9. Repasa de vez en cuando ese listado de vocabulario y nuevas expresiones e introdúcelas en tu próxima conversación en español.

Conclusión

Si quieres hablar español con fluidez debes escuchar mucho y hacerlo atentamente. La comprensión es el primer paso. Después, cuando lo comprendas bien, imita lo que oyes y como lo oyes. Imitar diferentes acentos y entonaciones sirve para soltar tu lengua y coger confianza en ti mismo.

Si no practicas lo aprendido, de poco te servirá el esfuerzo. Es como apuntarse al gimnasio y luego no ir. No esperarás ponerte en forma sólo por apuntarte, ¿no?

Si no quieres aburrirte y perder tu motivación, trabaja siempre con pequeños fragmentos de audio que te interesen.

*Esta es una historia de ficción basada en hechos reales.

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