5 errores que no te dejan hablar español con seguridad (y cómo corregirlos hoy)

 

¿Alguna vez has hablado con españoles y después has pensado:

“Dios mío, ¿por qué me cuesta tanto hablar?, ¿se habrán dado cuenta?” ?

A lo mejor, mientras hablabas, parecía que todo iba bien, lo estabas consiguiendo. Por fin, una conversación informal en español real con nativos. Te sentías orgullosa/o de haber llegado hasta ahí. 

Pero, después de la conversación recuerdas, piensas, y descubres todas las veces que te has bloqueado en solo 5 minutos, porque no encontrabas una palabra concreta. O, te acuerdas, de pronto, de varias frases que has traducido muy literalmente desde tu idioma. “Vaya, creo que eso no significa nada en español.”

¿Por qué te pasa esto?

¿Qué estás olvidando hacer y cómo puedes conseguir hablar español con más seguridad?

Aunque a muchos les preocupan más los errores gramaticales: cuándo usar el imperfecto o el indefinido, dónde poner el subjuntivo, etc… Hoy, te voy a hablar de algunos descuidos que te impiden hablar con naturalidad y de cómo corregirlos desde ahora mismo.

Trabaja estos errores y notarás una gran diferencia en tu forma de hablar:

 

1. No le das importancia a la pronunciación.

 

Alguien nos ha hecho creer que lo más importante para hablar bien es conocer a fondo la gramática. ¿Cómo vas a hablar si no sabes usar los verbos, no?

Yo creo que por encima de la gramática están las palabras.

Piensa esto un momento:

¿Cómo te puedes comunicar mejor? ¿Con algo de gramática pero sin casi vocabulario? ¿O con algo de vocabulario, pero sin casi gramática?

Si tienes un buen vocabulario de base, todo irá bien. Pero, espera… ¿qué pasa si no sabes pronunciar bien esas palabras? Pues, que no te servirán de mucho.

En las escuelas y en los libros, a menudo se le da demasiada importancia a la gramática y demasiado poca a la pronunciación.

Y no, no hablo solo de vocalizar bien sonidos, como la v o la j. Bueno, sí. Pero, también me refiero a utilizar la entonación correcta según el sentido que le quieras dar a la frase. O a colocar el acento natural (no solo el escrito) en el lugar correcto. 

¿Hacemos la prueba?

A ver, di en alto estas frases:

“Pues mañana podríamos hacer un poco de senderismo, ¿no? ¿Qué te parece la idea?”

¿Crees que suenas natural?

Hazlo otra vez y grábate con tu móvil.

Y después, escucha mi audio.

Fíjate en los sonidos: hay varias erres (r) y ces (c), pero también en si la entonación es igual o suena diferente. El sentido puede cambiar si entonamos de una forma o de otra. O, al menos, te puede dar una idea de qué siente el que habla. ¿Y los acentos, están bien colocados? Nota que la palabra pues es solo una muletilla y por eso no tiene mucha importancia y no se acentúa en la frase.

Como ves, escuchar no es lo mismo que escuchar activa o atentamente.

 

2. No ensayas antes de una conversación.

 

¿Tienes planes para hablar español? Pues, practica entonces.

Tómatelo como si fuera una obra de teatro para la que prepararte, o una carrera de 10 km para la que entrenar.

A lo mejor, tienes planificado un viaje a España y quieres estar preparada antes. O vas a salir con amigos y sabes que el amigo español de uno de ellos también estará. O vas a una boda y la familia de la novia son todos españoles (esto me suena mucho)…

Puede ser cualquier motivo.

Con muy poco tiempo o con bastante antelación.

Organízate y practica antes en casa. Escucha español, repite lo que oyes, háblate a ti mismo/a, canta en alto tus canciones favoritas, cuenta una historia, imagina un diálogo…

Todo sirve para calentar motores.

Pero, sin duda, la reina de las prácticas es la escucha.

Escuchar español de forma activa durante media hora al día te va a ayudar mucho más que estudiar gramática y vocabulario con libros e infografías. ¿Sorprendida/o?

Con un mismo fragmento puedes trabajar un solo día o una semana entera. Eso depende de la dificultad del audio y de tu motivación, entre otras cosas. 

Eso sí, intenta que sea solo un fragmento breve, interesante para ti y lo más real posible.

Los audiolibros están bien para descubrir nuevo vocabulario, pero no te van a ayudar mucho a hablar de forma natural.

Otra condición es que entiendas suficiente. Si escoges un fragmento en el que solo entiendes algunas palabras sueltas, no será un buen audio para ti. A veces, el acento de quien habla, la dificultad del vocabulario o la velocidad lo hacen más difícil.

Una vez que tengas el audio perfecto para ti, escucha no solo lo que dicen, sino también cómo lo dicen. Escucha y toma nota de todo lo que oyes.

T-O-D-O.

Vuelve a escuchar todas la veces que sean necesarias hasta que tengas el texto completo (o casi). 

Pruébalo y cuéntame cómo te ha ido.

Si lo haces, cuando llegue el momento de la conversación te costará mucho menos hablar.

Tu cerebro estará preparado para una nueva sesión de español. Y, al estar más preparado, también notarás que el resultado es mejor y crecerá tu confianza. Al final, todo esto te ayuda a hablar con más seguridad.

 

3. Hablas demasiado rápido.

 

Esto es algo que veo a menudo.

Yo soy una gran defensora de la imitación de los nativos. Creo que imitar ayuda a progresar en el lenguaje hablado a pasos de gigante, es decir, de forma más rápida, pero también de forma más natural. Y lo sé, porque esto a mí me ayudó muchísimo cuando tenía un nivel intermedio en neerlandés y decidí empezar a sonar más como la gente local y menos como los libros.

Pero, hay algo que no debes imitar si tu nivel aún es intermedio:

La velocidad con la que hablan los nativos.

Si la velocidad es muy alta, intentar imitarla no te va a ayudar.

Enfócate en imitar los sonidos, la entonación, los acentos, las pausas, las uniones entre palabras, y, sobre todo, las expresiones hechas. Esto, y no la velocidad, es lo que marcará la diferencia cuando hablas con gente local. Es una promesa.

Así que, si escuchas un audio en el que hablan español de forma natural y lo entiendes bastante bien. Imita a los que hablan, pero a tu propio ritmo ¿vale?

 

4. Traduces literalmente desde tu lengua materna.

 

Lo sé. Es difícil intentar hablar una nueva lengua sin traducir desde tu idioma. Pero, cuando llevas tiempo estudiando la lengua, debes intentar separarte mentalmente de tu lengua materna al hablar español.

Tu lengua materna te ayudó a comprender algunos conceptos al principio.

Ahora ya no te ayuda. Solo sirve para confundirte y muchos de los errores que cometes vienen de malas traducciones mentales.

Por ejemplo, si traduces desde el neerlandés, un error muy común es decir:

“mi hermano su coche”,

en lugar de:

“el coche de mi hermano”. 

O si traduces del inglés, decir:

“el rojo coche”,

en lugar de:

“el coche rojo”.

Incluso, utilizas muletillas propias de tu idioma cuando hablas español. ¿Te parece una tontería? Puede ser, pero la verdad es que estos detalles cambian son los que dan forma a cómo suenas tú en español.

Cuando haces algo así, te separas demasiado de la lengua meta, el español.

Echa un vistazo a este artículo para conocer otras muletillas que usamos los españoles. Incluye un ejercicio de escucha.

Intenta buscar fórmulas y expresiones propias del español. Úsalas en tus conversaciones y sonarás mucho más natural. Aquí tienes 50 expresiones que usamos mucho en España.

Por ejemplo, si alguien te cuenta algo que te sorprende, en lugar de decir:

“eso me sorprende mucho”,

di algo como:

“¡no me digas!” o “¿en serio?”.

 

5. Insistes en buscar una palabra y te bloqueas.

 

Estás en plena conversación. Os entendéis bien.

De pronto, notas que quieres decir una cosa y no sabes cómo.

Empiezas a agobiarte buscando esa palabra.

¿Cómo se decía? Si yo lo sé. El otro día la volví a escuchar en la radio. ¿Cuál era? Ayyyy…”

Esto es normal. Tómatelo con calma y, sobre todo, piensa en la otra persona.

No creo que a nadie le guste esperar tanto tiempo. A lo mejor te intenta ayudar, porque quiere que termines la frase de una vez por todas. Y tú te das cuenta, “pfff, qué mal”.

La buena noticia es que esto puede ser de otra manera. Intenta no bloquearte por algo así.

Si no encuentras una palabra concreta puedes hacer 2 cosas:

  • olvidarte de esa palabra y explicar de otra manera lo que quieres contar.
  • definir o describir esa palabra para que la otra persona entienda de lo que hablas.

¿Lo has intentado ya?

 

CONCLUSIÓN

 

¿Aprendes español para poder hablarlo?

Entonces, habla. 

Habla y vive el español. Comunícate con nativos. La experiencia y la práctica te enseñaran mucho más que cualquier libro o infografía. 

¿Te preocupa cometer errores?

Cuando cometes un error, aprendes algo nuevo (o no tan nuevo) de otra manera. Los errores son necesarios y corregirlos es fundamental para poder mejorar. 

Sé que a veces es difícil encontrar las palabras para decir lo que piensas. Otras veces, crees que tu español suena demasiado inglés, neerlandés, francés, italiano… o la que sea tu lengua materna. Y te preguntas cuándo llegarás a hablar con seguridad.

Ha llegado el momento de empezar a cambiar eso.

Toma nota de mis consejos de hoy, practica ya para corregirlos y empieza a dominar tú al español.

Todo esto lo puedes hacer sola/o en casa o con mi ayuda.

Si quieres hacerlo en compañía y con mi ayuda, apúntate ahora al nuevo Programa Online “Desbloquea tu español en 3 semanas” que empezará el próximo 16 de marzo. Serán 3 semanas de muuucha práctica y mucho español.  

Sin comentarios

Escribe un comentario